Siento que me
inundo, en el segundo
del despliegue
de mi ensueño,
la tenuidad del antojo
que me llena,
la minucia de tu manía
aclarando, el recelo fogoso
de las raíces de tu recuerdo,
y con elegancia
te bosqueja en el estreno
de las pieles que te juzgan,
copias las huellas
del testimonio,
y te quedas oscilando,
en la eterna y la inmutable
brevedad del insistente
desglose…,
¡ De Mi Vida !
Siby